La primera jornada de Oleosónica arrancó desde temprano con una sensación clara de crecimiento. Miles de personas comenzaron a llenar IFEJA desde la tarde en una edición que llegaba prácticamente con entradas agotadas y con la sensación de estar viviendo el salto definitivo del festival dentro del circuito andaluz.
El viernes estuvo protagonizado por una mezcla muy equilibrada entre indie, pop electrónico y espíritu festivo. Los encargados de abrir la jornada fueron Buenos Días Hiroshima, seguidos por Las Dianas y O'Funk'illo, que empezaron a elevar rápidamente la energía del recinto desde las primeras horas.
Uno de los conciertos más celebrados de la noche fue el de Siloé, que volvió a demostrar por qué se ha convertido en uno de los nombres más sólidos del panorama nacional en directo. Su actuación conectó especialmente con un público que respondió de principio a fin, creando uno de los primeros grandes momentos emocionales del festival.
También destacó la actuación de Hey Kid, que mantuvo el ritmo de la jornada antes de uno de los conciertos más esperados del día: Carolina Durante. El grupo madrileño apareció ya entrada la noche y convirtió el recinto en un auténtico estallido colectivo. Pogos, gritos y una intensidad constante marcaron una actuación que terminó siendo uno de los puntos álgidos del viernes.
La recta final quedó en manos de Ladilla Rusa y Nebulossa, encargados de transformar el cierre del día en una auténtica fiesta. Entre sintetizadores, coreografías improvisadas y un público completamente entregado, el viernes terminó dejando una imagen muy clara: Oleosónica había conseguido arrancar su edición más ambiciosa con una noche a la altura de las expectativas.
