OleoSónica '26 (Sábado)

Escrito el 23/05/2026
Estéfano Serrano


La segunda jornada de Oleosónica confirmó definitivamente el crecimiento del festival jiennense, que volvió a reunir a miles de personas en IFEJA para cerrar su edición más ambiciosa hasta la fecha. El sábado presentó un cartel claramente orientado al indie de gran formato y a los directos explosivos, manteniendo el ambiente masivo y constante desde primera hora de la tarde.

La jornada comenzó con Fontán y Sanguijuelas del Guadiana, encargados de abrir un día que fue creciendo progresivamente en intensidad. El público respondió especialmente bien al grupo extremeño, que sigue consolidándose como una de las propuestas más llamativas del circuito alternativo nacional.

Antonio Arco tenia una presión añadida, que era sustituir a los recién caídos Lagartija Nick, pero nada que temer, ya que empezó tocando todos sus mejores éxitos de su carrera en solitario para sorprender con canciones del tan añorado El Puchero del Hortelano, grupo que todos los fanáticos echamos de menos (sí, me incluyo).

Uno de los conciertos más potentes del sábado llegó con Sexy Zebras. El trío madrileño convirtió el recinto en un auténtico estallido de guitarras, pogos y energía desatada, firmando probablemente el directo más físico de toda la jornada. Su concierto terminó funcionando como el gran impulso previo a los nombres principales de la noche.

Después apareció uno de los momentos más esperados del festival: Love of Lesbian. La banda catalana volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los grandes referentes del indie nacional, conectando desde el primer minuto con un público que convirtió el concierto en un karaoke colectivo constante. Uno de los instantes más emocionantes llegó con la inesperada versión dedicada a Supersubmarina, un homenaje que provocó una de las mayores ovaciones de toda la edición.

La recta final quedó marcada por Alcalá Norte, que mantuvo el nivel de intensidad antes de que Crystal Fighters pusiera el cierre definitivo al festival. Los británicos transformaron IFEJA en una enorme pista de baile gracias a su mezcla de electrónica, percusión y folk, firmando un final explosivo y totalmente festivo para cerrar Oleosónica 2026.

Con la sesión final de DJ Felipe ya de madrugada, Oleosónica bajó el telón dejando una sensación bastante clara entre asistentes y organización: el festival ya ha encontrado una identidad propia dentro del circuito andaluz y empieza a consolidarse como una de las citas musicales más importantes del sur del país.